Páginas

jueves, 30 de julio de 2015

yo podría







Yo podría asegurar que estoy de primavera
Podría decir que se me cae la vida dentro de las flores con cada mariposa
o con las lluvias olorosas que sobre el mar dejan su sangre violeta
Derramar todas las lágrimas que me oxidan con la tórrida alegría de ese vino
Pero hoy es domingo, y aunque la tarde se pone fría, el domingo nadie llora.
Hay que rezar la brisa, sonreírle a los espejos y aprenderse la noche de azul lento.
Sin embargo mi desvelo es largo
Se parece al viento pidiendo algún pájaro que sobre
Pidiendo que aparezca la niña de luz (sonámbula oficial del firmamento) y me done su adiós radiante
para que las naranjas palidezcan en mis manos.
Entonces amanecer en mi color desnudo
salvada, sencillamente, por el hombre que lleve un poco de mi frío
y ningún adiós sujeto a su vacío.
Sue_*

Copyright Susana Inés Nicolini (2015)

jueves, 23 de julio de 2015

soy la poesía




No digo adiós.
Ustedes se irán.
Yo permaneceré, reinventando los tiempos.
No digo adiós, aquí me quedo para contarlo todo.
Dicen adiós los ojos, las mariposas, los amantes...
Yo no lo digo.
Debo permanecer y recordar al hombre, a la noche, al lobo.
Yo no me olvidaré de ninguno de ustedes, 
son parte de mi rueda, mis palabras, 
mis vidas y mis muertes.
Adiós dirán. Y yo no diré nada.
Si todos se alejan, aún así, se quedaran mis nombres impresos en las rocas.
Aquí estaré. No digo adiós.
Si pasan junto a mí y me preguntan
les contaré acerca de lo que fueron.
Si me ven sentada, componiendo mis versos, acérquense y pregunten.
Yo voy a responderles.
Pero luego no les diré adiós,
porque, quieran o no, se quedaran conmigo.
¡Soy la poesía!

#SafeCreative


Imagen: “La poesía” de Alphonse Mucha

lunes, 29 de junio de 2015

el invierno

Esta tarde, otra vez, cada pétalo agitó su pañuelo.
Por los tejados ya humea el invierno.
Una carne inflamada de ropajes despide
al tallo verde, y a la rama caramelo.
Guardaremos la sustancia de las flores: una piel
mezclada entre los dedos, como modelada
toda ella de satén. Vestido y muslo, seno y blusón
recogerán sus istmos, sobornados por el fuego,
para hacer el amor
detrás de los escudos nevados.
Una vez más, con el mismo impulso
el viento, incesantemente de viaje,
jugueteará con las arañas de cristal
y acaso –por momentos- hasta olvide
que no hay forma de vencer a las rosas.

Sue_*©
©Texto y foto: Susana Inés Nicolini®


jueves, 25 de junio de 2015

formas


Deja que el violín de tus alas
amodorre a los dioses
Deja que la sombra silenciosa
me envuelva, como si la oscuridad
fuese un vellón.
Haz con el fuego el anillo
de deseo y  prodiga su poder.
Encierra ¡Oh Eros! todas las formas
de mi amor:
formas de agua
formas de fuego
formas de viento
formas de piel
y viste el ocaso con tu lámpara sagrada
hasta que yo misma me convierta
con el último sonido
en  la nieve silenciosa de un abrazo.

©Sue_*


Obra: "Pareja" Xul Solar

jueves, 14 de mayo de 2015

vuelo




En pétalos se alzaron los pájaros del canto,
huyendo de los escombros de la noche.
Fue la hora de partir. Dejar la isla de tus brazos
como (salvadoramente)
el mar deja a la ola en cada muelle,
para desandar la muralla del silencio
y evocar el milagro húmedo de otra ternura. 


Sue_*©
© Texto y foto:  Susana Inés Nicolini®


hablo




Hablo del cielo azul y de las águilas
Hablo de los cauces donde la sed eterna sigue
Hablo de tu mirada como una piedra en la honda
Hablo de tu soledad en estas horas
en las que el sol cae en racimos.
Hablo del origen de las cosas
de las heredad súbita del alma
absorta, pálida, doliente,
contra las viejas hélices del crepúsculo.
Hablo de aquellos solitarios que huyen
cuando la noche es una invasión poderosa.
Hablo de la fatiga y de su voz lenta.
Hablo del musgo, de la piel sin cuerpo,
de las rosas rojas en los pechos.
Hablo de los huérfanos de abrazos
y de las hogueras de los náufragos.
Hablo de la emergencia del hambre
y de las tumbas de los que no tienen tumba.
Hablo del espanto, de las tardes sin faros
que olean sin mar pero con brasas.
Hablo del viento y de sus aguas de metal.
Hablo –en definitiva- de volver a encontrar
tus blancas manos,
de tener los corazones calmos
y los abrazos largos.
¡Hablo del amor, las frutas, el milagro!

Sue_*©
© Susana Inés Nicolini®
Foto: Vadim Stein.

lunes, 11 de mayo de 2015

banco de almendro

keithperelli.com
Keith Perelli, Build, 45” x 24”, oil on paper on wood





Sobre el oscuro banco de almendro,
donde alguna vez
juraron dos amantes
ha muerto un hombre,
herido de amor y de miseria.
Desde el blanco y el negro
de las letras
cuentan que sus sueños
se escaparon
en imposible visión
como un pájaro lento.

Un desconocido más
que huele a restos de incienso
y a un blasfemo amén
que no cumplió
su redentora promesa.
Uno más que no tuvo
dónde asirse
expulsado de las nupcias
con el cielo.
Uno más,
con las venas secas,
y pálidas
yéndose
hacia la sutil
fragancia del abismo.

Estéril salario de los mártires,
que corren por túneles
sembrados de garras
invisibles,
sin ropa y sin aura,
que nacieron sin beatitud
ni condescendencia;
porque hasta los dioses
necesitan
desatar sus vientos,
mintiéndonos.


Sue_*
©Susana Inés Nicolini®
(Derechos Reservados) 


Imagen: Keith Perelli